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La tecnología, a la par del conocimiento humano, crece exponencialmente. Hace dos décadas, resultaba impensable que gran parte de la economía llegaría a trasladar la mayor parte de sus labores a los hogares de sus empleados sin que cientos de compañías quebraran por este motivo; sin embargo ya son miles de empresas a nivel mundial las que han tenido que operar de esta manera durante el transcurso de esta pandemia.

Asímismo, el mundo de la medicina ha tenido transformaciones muy claras a causa de esta crisis de salud, sobre todo porque nuestro sector es el que debe de garantizar la seguridad y el bienestar de nuestras comunidades. Esto nos ha llevado a descubrir formas de practicar la telemedicina y a explorar las facilidades que los medios digitales nos pueden dar a los cirujanos: desde la posibilidad de dar consulta por videoconferencia hasta que podamos utilizar aplicaciones para tener un monitoreo constante de nuestros pacientes. Incluso se han llevado a cabo varias cirugías a distancia, realizadas con el apoyo de avances espectaculares en la ingeniería biomédica.

No cabe duda de que con los años nuestros instrumentos seguirán mejorando, sin embargo, vale preguntarnos ¿cómo es que será el mundo de la cirugía en el futuro? ¿Qué innovaciones nos aguardan?

 
Robótica

No puede pasar desapercibido el hecho de que la cirugía asistida por elementos robóticos se volverá cada vez más una realidad cotidiana. Esto se debe a que los procedimientos realizados con estas herramientas están sumamente estandarizados, lo cual tiene el efecto benéfico de que los tiempos de recuperación de los pacientes serán mucho menores.

Los robots son grandes aliados también de la cirugía de mínima invasión, puesto que también pretenden incidir en el cuerpo del paciente en la menor medida posible. Además, existe la ventaja de que los cirujanos podamos utilizar estos equipos para hacer telecirugía, la cual nos permite realizar procedimientos quirúrgicos complejos desde una ubicación distinta a la del paciente.

Esta es una tendencia que sólo irá en incremento y que permitirá la facilitación de servicios quirúrgicos itinerantes, además de que podrá reducir mayoritariamente los tiempos de recuperación hospitalaria, y con lo mismo, los precios del internamiento post-operatorio.

Impresión 3D

Otro avance que sin duda vendrá a cambiar el mundo de la medicina es el bioprinting en 3D, el cual consiste en la creación de órganos y tejidos nuevos a partir de las células de los pacientes. El fin de esta práctica es el de revolucionar el mundo de los trasplantes.

Una motivación detrás de iniciativa es el de reducir los tiempos de las listas de espera de órganos. Otra de ellas es que con esto se reducirá el rechazo de órganos por parte del paciente receptor: ya que los nuevos tejidos serán creados a partir de sus propias células, las posibilidades de que el cuerpo del paciente reciba los nuevos órganos sin complicaciones serán mucho más altas.

Inteligencia artificial

Un cambio que también cambiará nuestra práctica como cirujanos en los próximos diez años es el uso de inteligencia artificial (IA) como apoyo para hacer diagnósticos precisos de la salud de los pacientes. Las IA tienen la facultad de que operan a partir de modelos generativos o discrecionales que son sumamente productivos en el momento de analizar información. Por esto mismo, el acceso común a bases de datos junto con el conocimiento del historial médico de los pacientes (e incluso de sus familiares), les permitirá detectar cada vez con más precisión cuál es el estado de salud integral del sujeto e incluso podría hacernos recomendaciones quirúrgicas a los cirujanos.

Un último aspecto que seguramente mejorará en los próximos diez años gracias al boom tecnológico es el de la educación quirúrgica. El uso de simuladores para la formación de los cirujanos se ha demostrado extremadamente útil, puesto que ha permitido que miles de profesionistas médicos desarrollen sus destrezas esenciales sin necesidad de llevar a cabo procedimientos que desconocen sobre los cuerpos de los pacientes.

Realidad virtual

En los próximos años, un paso que definitivamente cambiará el entrenamiento médico son los simuladores de realidad virtual. El desarrollo constante de este medio tecnológico permitirá la creación de entrenamientos quirúrgicos con distintos niveles de dificultad, los cuales serán de uso para todo tipo de especialistas, independientemente de su grado de experiencia quirúrgica. Como bien se ha dicho, la práctica hace al maestro, y los cirujanos somos un claro ejemplo de esto.

El que una herramienta tecnológica nos pueda exponer a escenarios de dificultad quirúrgica que podamos practicar repetidas veces llevará al perfeccionamiento técnico de miles de cirujanos y, con ello, se reducirá favorablemente el margen de error de una gran parte de las intervenciones quirúrgicas.

Todo apunta a que el desarrollo de la tecnología de los próximos diez años conducirá a mejores prácticas en el mundo de la cirugía, y que la seguridad imperara a la larga. Sin embargo, esta es una tendencia que tenemos que seguir promoviendo, independientemente de que tengamos acceso a instrumental de vanguardia o no. Finalmente, hay mucho que podemos hacer para mantener el bienestar de nuestros pacientes antes, durante, y después de un proceso operatorio. Por ahora, enfoquémonos en garantizar la salud del hoy.

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